martes, 26 de mayo de 2009
martes, 12 de mayo de 2009
Equilibrio
Todos los días en algún momento pienso en que grandes cosas me esperan, en que hay algo más, algo importante, algo grande que me depara el destino. No sé si será cierto o no, pero me gusta pensar eso, porque de cierta forma me da una esperanza, algo por qué vivir, para ser un poco exagerada.
Pero a la vez me encuentro en un pensamiento cómodo porque digo "algo me espera". ¿Algo me espera o yo espero algo? Me siento cómoda a esperar. Pero la espera es incómoda a la vez. Y en esa situación me encuentro. Una situación de equilibrio entre lo que espero que llegue y mi poca voluntad para salir a buscarlo. Tengo ganas de levantarme un día y decir con determinación: esto es lo que quiero para mi vida, al menos en este momento. Y salir a buscarlo, conseguirlo yo, y disfrutarlo. Pero no encuentro de donde sacar la fuerza de voluntad para hacerlo, además de que no sabría qué buscar.
Es algo tan importante el equilibrio en la vida creo yo. Los extremos no son buenos, y día a día compruebo que es así en casi todas las cosas. Hace un tiempo llegamos con una compañera de un grupo espiritual a una reflexión sobre el equilibrio, y es otra de esas cosas que hoy en día leo y me parecen escritas por otra persona. Me encanta cuando pasa eso porque me da la pauta de que lo que escribí esta bueno y hasta podría llegar a ser verdad.
"Al momento de buscar la propia autonomía, la dependencia de las decisiones propias, siendo fiel a uno mismo, el camino es buscar el equilibrio. El equilibrio entre el impulso y la decisión; el equilibrio entre lo que deseamos y lo que nos hace bien; el equilibrio entre nosotros mismos y nuestra felicidad.

Pero a la vez me encuentro en un pensamiento cómodo porque digo "algo me espera". ¿Algo me espera o yo espero algo? Me siento cómoda a esperar. Pero la espera es incómoda a la vez. Y en esa situación me encuentro. Una situación de equilibrio entre lo que espero que llegue y mi poca voluntad para salir a buscarlo. Tengo ganas de levantarme un día y decir con determinación: esto es lo que quiero para mi vida, al menos en este momento. Y salir a buscarlo, conseguirlo yo, y disfrutarlo. Pero no encuentro de donde sacar la fuerza de voluntad para hacerlo, además de que no sabría qué buscar.
Es algo tan importante el equilibrio en la vida creo yo. Los extremos no son buenos, y día a día compruebo que es así en casi todas las cosas. Hace un tiempo llegamos con una compañera de un grupo espiritual a una reflexión sobre el equilibrio, y es otra de esas cosas que hoy en día leo y me parecen escritas por otra persona. Me encanta cuando pasa eso porque me da la pauta de que lo que escribí esta bueno y hasta podría llegar a ser verdad.
"Al momento de buscar la propia autonomía, la dependencia de las decisiones propias, siendo fiel a uno mismo, el camino es buscar el equilibrio. El equilibrio entre el impulso y la decisión; el equilibrio entre lo que deseamos y lo que nos hace bien; el equilibrio entre nosotros mismos y nuestra felicidad.

lunes, 11 de mayo de 2009
She Don't Know Who She Is
Hace rato que tenía ganas de crearme un blog. Leí que era terapéutico en una revista y en lugar de hacer terapia por ahora me creo uno, aunque despúes seguramente me arrepienta. Algun día voy a tener que pisar el consultorio de un psicólogo por mas que me pese.
Para mi primera publicación quiero copiar algo que escribí hace unos meses ya (Enero 2009). Siempre que lo leo me cuesta creer que lo haya escrito yo, pero a la vez me encanta. Será porque me sigo sintiendo identificada, lo cuál no creo que sea bueno.
" Ya no existo. Ya no se quien soy. Hace rato que no lo sé, pero es en estos tiempos que lo reconozco. Me siento un pedazo de carne, un poco de materia, sin forma, sin sentido, que busca sentido pero no sabe donde buscarlo. Y me desespero, y actúo mal, sin pensar.
No me arrepiento de lo que hago. Forma parte de lo que soy en este momento. De lo que no sé.
No tengo un plan, un esquema definido. Yo simplemente actúo, no importa lo que piense, no importa en lo que crea. Me cago en todo principio que alguna vez pude tener. No me defino en lo que quiero, en lo que me gusta, en lo que elijo. No me la juego por nada. No hago ningún sacrificio. Y si lo hago es porque me lo dicen de afuera, o porque se presenta muy servido en bandeja. No controlo mi vida. Y a pesar de que así es la vida para mi, no la controlo en el sentido de que no elijo lo que quiero. No se entiende lo que digo.
"Si sucede conviene". Siempre creí en eso, siempre creí en entregar mi vida a Dios, destino, fuerza superior, llamese como se llame. Pero como dijo un gran sabio una vez, yo se lo discutí, pero hay un punto en el que tenemos que ser responsables de nuestros actos. Yo perdí ese punto, porque me perdí a mí.
Y no sé donde empezar a buscarme, simplemente no sé. Y siento que la vida me pasa como siempre. Que vivo por vivir, bien porque no sufro ni nada. Pero no disfruto y eso no es vida.
"I could stay away forever"
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