Exijo y exijo, si no es como yo digo que no sea, porque va a ser mal, porque yo sé lo que es mejor.
¡Cuánto sufrimiento! De nada sirve la exigencia seguida de más exigencia infinita que va a parar a una mente colapsada sin capacidad de iniciativa, de autoexpresión y creación. Dar lo mejor de mi tiene que ser mejor a no dar nada por miedo a hacerlo mal. ¿Hacer mal es mejor que no hacer?
viernes, 14 de septiembre de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)